FUENTE: TICO MEDINA. DIARIO CÓRDOBA.

Como ustedes saben, porque son los que más saben del mundo, hay un azul, sí, pero también es cierto que existen diversos matices de azules. Por ejemplo, está el azul noche de Córdoba; está el azul de algunas cenefas de patios cordobeses, azules también los azulines, que a mí me gustan tanto, de las partes bajas de las calles de los pueblos de Córdoba… En fin, que hay azules para dar y tomar y gustar y degustar. Pero es que, desde hace unos días, hay un azul, que es el azul más azul de nuestros azules. El azul marea humana cordobesa pidiendo, reclamando con cortesía pero con fuerza, que nuestra ciudad sea la capital cultural del 2016. O sea, río azul sobre el río dorado, el azul pasión.

Y yo, esperando, pero ya, que Zoraida, hija, me mandes la camiseta, a ser posible tamaño colosal, para ponérmela siempre que pueda como apoyo pleno a que lo nuestro en el 2016 sea, pero ya, y cuanto antes mejor, que nos lo merecemos.

Y más azul. El azul de la sangre azul, que ya saben ustedes que no existe porque no hay más color que el de la sangre roja, pero que nos acerca a nuestros ilustres visitantes, los de Gales, que nos visitan estos días y que están tan cerca este fin de semana. Y que no saben lo que se pierden con ser vegetarianos porque se van a ir sin comer el jamón de Los Pedroches, ¡los pobres!

Pero hay más azul, la voz de la noche, voz profunda, de Fosforito, que acaba de encenderse en Córdoba a la caída de la tarde de hace unos días, cuando en su discurso de la Academia, la nuestra, fue y dijo aquello de: –En este título se reconoce al Flamenco en el sitio que merece dentro de las bellas artes y las letras de nuestra tierra.

Lo azul que no nos falte. Azul en los ojos de las yeguas cordobesas, azules con los versos de nuestros poetas. Azul en el artículo del otro día de mi Rosa Luque, que me gusta tanto lo que escribe sobre el azul que nos reúne.

Ole. Ole azul. Y aprovecho para hacerles esta consideración: No es la princesa Letizia la que se quiere parecer a la reina Raina de Jornania, es, y tengo razones muy fuertes para decirlo, la reina de los jordanos la que quiere parecerse a nuestra Letizia, por cierto, que Letizia es un nombre azul, por que tiene la zeta de los azules.

Y un consejo para Pascual Rovira, que me llama para contarme que soy el primero en saber que en unos días viene, noticia, a Rute, la Duquesa Cayetana y su hija, Eugenia con ella, para apadrinar un burro de los de nuestro Pascual. Por cierto, y termino, si Oriana Fallaci escribió en su día que la sangre de Cayetana es la más azul de todas las sangres azules de la tierra, cosa de la que ella se rie no saben cuánto, ¿por qué no le ponemos al burrito el nombre corto, bueno, rotundo, nuestro, de Azul ? Sería un puntazo, como ahora se dice. Porque ya hay un nuevo azul, además del de la mar, además del del cielo, además de todos los azules. El azul Córdoba.

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