El jurado del Concurso de Patios fallará esta noche los ganadores del certamen que para muchos es el de mayor calidad de la historia. Seguir a estos expertos en su labor es, como mínimo, una aventura contrarreloj.

FUENTE: 06/05/2011 JUAN M. NIZA. DIARIO CÓRDOBA

No es que deban decidir si alguien va o no a la silla eléctrica, como en la obra que dirigió Sidney Lumet 12 hombres sin piedad , pero sin duda, y si no hay algún truculento juicio en la Audiencia Provincial, el fallo de estos expertos terminará convirtiéndose en el más comentado del año en Córdoba. Es el jurado del Concurso de Patios Cordobeses, cinco expertos en distintos aspectos, encargados de fallar esta noche el certamen del 2011, para muchos, el mejor de la historia desde 1933 tras ponerse este año en marcha un rígido sistema de preselección que garantiza la calidad de los recintos en concurso.

En concreto, hablamos del arquitecto de la Delegación de Cultura Francisco Riobóo, autor junto a Victoria de Larriva de Córdoba interior. La vida desde el patio , el más profundo análisis arquitectónico de estos recintos populares; el artista plástico José Antonio Gómez Valera Goval , impulsor de las actividades que cada mes de mayo revoluciona el entorno de la calle Imágenes; Angel Lora González, profesor de Ingeniería Agroforestal de la UCO y responsable en una pasada etapa en el Jardín Botánico de iniciativas como el censo de todos los ejemplares de la flora urbana; Rafael Obrero, gerente de Vimcorsa y supervisor último de la recuperación de los patios de Martín de Roa 7 y 9 y San Juan de Palomares, 11; Diego Ortega, funcionario que ejerce en el jurado de secretario (con voz pero sin voto) y, por supuesto, Marcelino Ferrero, doctorado en esto de los patios por la universidad de Montilla–Moriles y miembros del jurado durante 20 años, 16 de ellos de presidente en su calidad de concejal de Feria y Festejos… Casi un millar de puntuaciones en su vida, a una media de unos 50 patios al año.

Seguir a estos expertos en su labor de jurado, si a uno le gustan los patios, es un atractivo en sí mismo, aunque solo sea por oírlos y aprender. Eso sí, ayer, con la prensa presente, se cuidaron mucho de hacer valoraciones concretas. Nobleza obliga, además de la imparcialidad.

En todo caso, mientras Marcelino Ferrero marcaba el ritmo al que había que visitar los patios a la voz de "¡Vamos! ¡marchando!", no tenían desperdicio consideraciones como las de Angel Lora, que abogaba por ese difícil equilibrio entre la innovación con especies nuevas mientras que a la vez se conservan las plantas más tradicionales como parte del acervo botánico de nuestra tierra. O Francisco Riobóo, que pese a conocerse al dedillo los planos de los recintos afirmaba que "nunca un patio es igual. Lo ves al año siguiente y parece otro", afirmaba el arquitecto.

Y es que la forma de puntuar del jurado es particular. Todos opinan de todo: valor arquitectónico, variedad botánica, disposición plástica, elementos artísticos… Para eso tienen una guía que se les entrega al principio. Sin embargo, cada cual anota sus valoraciones a su modo (en PDA, en el móvil, en iPad o a pelo , mentalmente), y todo ello a buen ritmo para poder ver los 43 patios en concurso en tres noches. En un patio, un servidor pudo cronometrar en menos de cinco minutos la visita, aunque "es tiempo de sobra, si se tiene entrenado el ojo y se busca lo que hay que ver", explicaba Angel Lora.

Eso sí, al final, esta noche, en la puesta en común, se tendrá más en cuenta las opiniones de los que son expertos justamente en ese campo determinado.

El resultado de esa labor se conocerá esta misma madrugada, y mañana, a primera hora, se lo contará este periódico, que para eso estamos.

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