Claveles y Gitanillas denuncia presuntas irregularidades en los premios del concurso de Patios

J. PRIETO

ABC CÓRDOBA. La asociación de propietarios de patios Claveles y Gitanillas no se anduvo ayer con rodeos y denunció las presuntas irregularidades que se cometen «año tras año», a decir de su directiva, en el Concurso Poular de Patios Cordobeses, cuyos premios falló la semana pasada un jurado presidido por el concejal de Fiestas, Marcelino Ferrero.

Es aquí donde radica uno de los principales motivos que han llevado a la asociación que aglutina a la mayoría de los recintos que compiten a denunciar la situación por la que se muestran indignados. Según aseguró ayer a este periódico su presidenta, Leonor Camorra, «no todos los miembros del jurado -compuesto por dos arquitectos municipales, dos expertos en botánica, representantes de su asociación y de Amigos de los Patios así como Ferrero- entran en algunos patios que concursan», de manera que no entiende cómo pueden votar si no todos visitan los recintos.

«Uno de los miembros lleva una cámara de fotos y seguramente puntuarán algunos viéndolas porque se quedan en la puerta y no entran», aseguró.Este hecho fue denunciado por varias personas de la asociación, algunas de las cuales indicaron que «la mujer de uno de los miembros ha ido a los patios con el jurado tomando notas aunque ella no debe puntuar».

La directiva de Claveles y Gitanillas se reunió ayer para hablar sobre este asunto una vez que se han hecho públicos los premios del concurso de este año. Según indicaron, no están en desacuerdo con todos, aunque sí con varios accésit otorgados a tres patios que bajo su criterio deberían estar descalificados.

Amenazas a una propietaria

El motivo es la «suciedad» que presentan e incluso «excrementos de perros». Se da la circunstancia de que una comisión técina visita los recintos antes del concurso para decidir si se admiten, aunque se les ha permitido participar «después de darles varios avisos para que mejoren», cosa que Claveles y Gitanillas denuncia que no ha sido así. Incluso los inquilinos «no siempre atienden a los visitantes como deben». Esta situación no es nueva, según explicó Leonor Camorra, que aseguró que hace años que el representante de su asociación en el jurado emite quejas que no saben si constan en acta porque «las pedimos y no nos las dejan».

Por otra parte, la asociación reclamó mayor vigilancia en zonas como el Alcázar Viejo en las que se concentra un gran número de personas especialmente los fines de semana para evitar altercados como el que hace unos días se produjo cuando «varios visitantes amenazaron a una propietaria porque quería cerrar su patio para comer incluso media hora después de lo estipulado así que le dijeron que le romperían los cristales si no los dejaba entrar y tuvieron que ir a ayudarla otros dueños», dijo la presidenta, que descarta acciones de protesta en lo que queda de concurso.

 

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