Veinticuatro patios cordobeses ´ensayan´ para el concurso y abren sus puertas desde ayer y hasta el mes de junio Los turistas disfrutan de una jornada festiva con visitas a monumentos, museos e iglesias.

 FUENTE: IRINA MARZO. DIARIO CÓRDOBA.

El visitante más perspicaz abandonará Córdoba con la certeza de no haber desvelado el misterio. Asoma la copa de un ciprés por la alta pared encalada de la calle Judíos. "¿Qué hay detrás, papá?, ¿qué hay?", repite un niño, al tiempo que le tira de la manga a su padre. Un poco más adelante, un grupo de chavales traspasa la puerta de Almodóvar en tropel de viaje de estudios. Risas y goma de mascar. Generación tuenti . "La Semana Santa está más cortita: la gente comparte bocadillos y se trae los refrescos de casa", relata el camarero de San Pablo que se resiste a mentar al diablo en plena Pascua y pronunciar la palabra maldita que empieza con "cri" y acaba con "sis". En la calle Capitulares, sin embargo, las columnas barrocas desmienten al camarero. No dejan de dar la bienvenida a los feligreses a la iglesia de San Pablo, la gruta de un hormiguero. Por la mañana, el turismo cofrade toma las iglesias y mira al cielo para que las ovinas nubes no descarguen lluvia. La Mezquita fue ayer un poco más Catedral porque todas las hermandades que hacen penitencia el viernes procesionaron por allí. Ayer, los turistas también pudieron visitarla, por lo que estuvo de bote en bote todo el día. En el Arqueológico, a la espera de que se concluya por fin su ampliación, el conserje pregunta la nacionalidad a cada uno de los que entran.

De acuerdo, un gps rompe la magia pero te ubica en el enjambre de calles de la Axerquía. "A ver, pon ahí calle del Cárcamo". Se agradece intuir la luz al final del laberinto. Nadie diría que Ollerías y las Costanillas pertencen a la misma ciudad. "El tiempo está loco", sentencia un gurú casero del cambio climático. Se llama Rafael Barón y tiene en la calle Pastora uno de los patios más bonitos de Córdoba. "Con tanta lluvia no hemos podido trabajar mucho en los patios –comenta–, pero para las plantas tanta agua es como oro". Desde ayer y hasta el próximo 5 de junio, su casa y 23 más se suman a la iniciativa Patios para disfrutar de la asociación de Claveles y Gitanillas. Se trata de abrir todos los viernes, sábados y domingos estos patios para que puedan verse fuera de la semana del concurso. Un lujo auténtico porque la mayoría de esas visitas serán privadas.

Juana María y David son dos jóvenes que han llegado de Madrid expresamente "para ver patios". Gracias a Internet supieron que algunos abrían antes de mayo y no han dudado en viajar a Córdoba ahora, con menos gente. Los bonos, que pueden comprarse en los mismos patios, no tienen fecha de caducidad durante los dos meses que dura el programa. En la calle Juan Tocino número 3, Esther Pérez abre el portalón de su casa. "Será un mayo bonito", augura desde su hermoso patio. Los turistas serán testigos este año del milagro de la floración. "¿Véis? Aún no han salido las gitanillas", explica didáctica. Su madre, Leonor Camorra, ha plantado este año nuevas plantas aromáticas: menta, hierbabuena, romero, tomillo… "Esta es la segunda edición de ´Patios para disfrutar´ y esperamos superar las 15.000 visitas que logramos el año pasado". La explosión está a punto de caramelo. "La floración puede verse en directo", concluye Esther mientras mira las macetas de geranios. Es abril y mayo se acerca a golpe de calendario.

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