El agua caída ayer arruinó parte de los frutos más exultantes de los vergeles cordobeses y redujo el tránsito habitual en las casas de San Basilio, Santa Marina y el resto del casco histórico. Hoy se espera más lluvia.

FUENTE: ARACELI R. ARJONA. DIARIO CÓRDOBA 05/05/2012

"Eso de que nos ahorramos regar es un mito, aquí se riega llueva o no llueva", recalcaba ayer Rafael Barón, propietario de Pastora, 2 después de la primera tromba de agua caída a primera hora de la mañana. "Y lo malo es que esas flores ya no se recuperan". Coincidían con él el resto de cuidadores de patios, que ayer pasaron un mal día viendo cómo los pétalos de geranios, gitanillas, rosales, azaleas o buganvillas se derramaban por el suelo. El agua, en estos casos, no hace distinción, aunque son las plantas que están en plena floración las que más sufren los estragos del mal tiempo. "La única forma de protegerlas es echar el toldo, quien lo tenga, o cubrir las macetas con un plástico, pero eso solo lo hacemos cuando la casa está cerrada, una vez se abre, tienen que estar descubiertas", aclara Barón, consciente de que la cosa puede ir a peor ya que hoy se espera más lluvia. En San Basilio, una de las zonas más transitadas durante la fiesta de los patios, el ambiente de ayer era sospechosamente tranquilo. Y todo por culpa del agua. "Es increíble que esté todo el año sin llover y justo ahora el cielo se ponga negro", se quejaba una vecina del Alcázar Viejo. En Martín de Roa 2, Araceli López, que cuida a diario de casi 800 macetas, constataba la disminución de visitantes. "En toda la mañana, ha venido un solo autobús y las visitas de escolares se han suspendido", comentaba, al tiempo que controlaba la entrada y salida de turistas. "En el patio no dejamos que se entre con paraguas, lo primero son las plantas y si llueve, el que entre, se moja como ellas".

Los participantes en el concurso prefieren el buen tiempo a pesar de que sus casas se llenen de desconocidos. "Si abrimos es para que vengan cuantos más mejor, no nos molesta la gente, de eso se trata", admitía Dori en la calle Postrera y Ana de Austria en San Basilio 20, quien reconocía el sufrimiento que supone ver caer las flores antes de tiempo. "Las macetas son como niños a los que hay que cuidar, limpiar, proteger y duele si les arrancan las flores justo cuando están más bonitas". Mientras recuerda otros tiempos, no se resiste a hablar "la abuela" Josefa: "Ella me enseñó todo lo que sé de flores", comenta cariñosa.

Al mediodía, un sol radiante dio paso a una tarde encapotada. "Este sol anuncia agua, viene negro, va a caer la del pulpo", comentan las vecinas del barrio, temiéndose lo peor. Finalmente, las actuaciones previstas para la noche no tuvieron que aplazarse. El programa del festival continúa hoy (día en que se conocerá el fallo del concurso de Rejas y Balcones) en los mismos sitios que ayer a partir de las 22 horas: Carmen, la piconera , en el Patio de las Campanas; baile flamenco de la academia de Antonio y Mariví en la asociación de vecinos de San Basilio y festival flamenco Cruzando el Río , en el entorno de la Calahorra.

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