Grupos de turistas y familias cordobesas quedan asombrados por el arte tradicional y contemporáneo que se funden en el proyecto ´El patio de mi casa´, de cara a dar más consistencia a la capitalidad cultural en el 2016.

FUENTE: ROSA GALLARDO. DIARIO CÓRDOBA. 

A los patios cordobeses, que se están poniendo de moda, le esperan muchas miradas, pues tienen una fuerza secreta que fascina. En mayo son los grandes edenes de la ciudad, donde reinan miles de flores, y ahora, en este otoño, se convierten en protagonistas gracias a la genialidad de 16 artistas contemporáneos. Ellos forman parten del proyecto El patio de mi casa , donde funden sus obras con la vida que regalan los pequeños hogares repletos de macetas, con suelos empedrados y abiertos a un cielo más próximo a las estrellas. En este nuevo lenguaje de sentidos se exhiben pinzas de la ropa con proverbios y refranes, plastilinas, hormigas, caracoles, una Alicia gigante, flores de lazos de ropa íntima, una fuente de agua roja… El arte de estas casas rodeadas de naturaleza se plasma en mil formas, expresiones y colores.

La iniciativa, organizada por la Fundación Botí y en colaboración con las instituciones que promueven la candidatura de la capitalidad cultural 2016, ya cuenta con la admiración de quien participa de esta explosión de belleza natural, arquitectónica y artística. Aunque, a primera hora de la mañana, estos espacios no tuvieron ayer una gran afluencia de público, a partir de las 11.30 horas comenzaron a desfilar numerosos grupos de turistas y familias de cordobeses que optaron por la ruta de El patio de mi casa en lugar del tradicional perol de San Rafael.

Es el caso de José Ignacio Rodríguez y Gema Ramírez, de Madrid. Durante su visita ayer al patio de San Basilio 17 estos jóvenes reconocieron que "son espacios con un encanto especial, en donde encuentras la paz y la tranquilidad". También quedaron asombrados Carmen Ferrandis y José Antonio Aguilar, una pareja de Murcia, que, por primera vez, entró en un patio cordobés, en el de San Basilio 50. "Es precioso y los mosaicos de plastilina le dan mucha originalidad", subrayó Carmen, al tiempo que matizó que "los patios merecen todos los reconocimientos que obtengan".

Por su parte, Rafael Vázquez y Manuela Alcaide, de La Puebla del Río (Sevilla) se encontraron ayer con la sorpresa de que los patios estaban abiertos y quedaron "encantados". Eso sí, en opinión de Rafael, "el patio se come al arte porque ya tiene su propia personalidad".

Juan Muñoz, que ofrece información sobre estos rincones a través de un taller de empleo, está detectando que lo que más llama la atención a los visitantes es "el patio en sí", aunque él intenta explicar que estos días (hasta el 29 de noviembre) "se está conjugando el arte contemporáneo con algo tan tradicional como son los patios".

Y la familia cordobesa Gago Fuentes demostró ayer más que nunca que son unos amantes de estos rincones, tanto en primavera como en otoño. "Vamos buscando a un monstruo y a los caracoles", exclamaron Samuel e Ismael. Estos dos hermanos lo tenían claro. Habían visto en la prensa el patio de la Casa de las Campanas y estaban impresionados por la escultura gigante que querían ver a toda costa. Después buscarían el recinto de la calle Pastora, donde Fernando Baena exhibe sus caracoles dorados. Con su mapa en mano, la familia Gago tiene la idea de conocer toda la exposición y si no la completan en este fin de semana lo harán en los próximos. Sin duda, el matrimonio cree que es una aportación más para conseguir la capitalidad cultural, ya que –según sus hijos– "tenemos la mejor ciudad del mundo".

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