El relevo generacional marca el inicio del festival de los patios

Las asociaciones requieren mayor implicación social e institucional para salvar las casas antiguas.La excelente floración y las buenas expectativas turísticas auguran el éxito de esta nueva edición.

07/05/2008 IRINA MARZO. DIARIO CÓRDOBA.

Regar, limpiar y quitar las hojas secas. Y volver a empezar. Un patio da trabajo, y mucho. ¿Satisfacciones? "También muchas, cuando entra cualquiera, admira su belleza y te lo dice", afirma Leonor Camorra, presidenta de la asociación Claveles y Gitanillas. Los propietarios de los 43 patios que participan desde hoy y hasta el 18 de mayo en el concurso se afanaron ayer en dejarlo todo listo. "Se valora la variedad floral, la armonía y los detalles", comenta el presidente de Amigos de los Patios, Miguel Angel Roldán, miembro también del jurado.

 

Aunque el festival comienza hoy, muchos de ellos llevan semanas con las puertas de par en par abiertas. "Le hemos dado mucha vida este año", dice la presidenta de la asociación Claveles y Gitanillas, a la que pertenecen 36 de los patios concursantes. Esta propietaria de patio augura un festival muy bueno: "El tiempo, si no se estropea, está estupendo y la floración ha sido magnífica". Tanto esta asociación como la de Amigos de los Patios y la Concejalía de Ferias y Festejos han trabajado duro para mantener una programación desde Navidades.

A pesar de todos estos esfuerzos hay algo evidente: las antiguas casas patio empiezan a quedarse sin relevo generacional que las mantenga. Los patios está en mitad de una encrucijada: por un lado, el cada vez mayor interés turístico que despiertan; y por otro, su paulatina desaparición. Este año se presentan diez patios de arquitectura antigua menos que en 2004. "Hay que hacer un esfuerzo para que las máquinas no entren a tirar los patios", exclama Miguel Angel Rolda.

Además de la catalogación especial que hace Urbanismo de un buen puñado de casas patio, se pretenden poner en marcha dos medidas para frenar esta desaparición lenta pero constante de la arquitectura popular: la intención del Ayuntamiento de que la Unesco declare los patios como Patrimonio Intangible de la Humanidad y la idea de Vimcorsa de comprar algunos.

Mientras que estas medidas se ponen o no en marcha, desde las asociaciones de vecinos se ha criticado la lentitud de los políticos. Mientras, algunas casas emblemáticas cierran sus puertas. Es el caso de San Juan Palomares, Postrera 7 y 9 y Martínez Roa. En el otro extremo: patios como el de Trueque 4, a pesar de la muerte de su propietaria, Carmela Montilla. Gracias sobre todo al cuidado de Rafael Estévez y de los inquilinos, este bello patio de San Lorenzo vuelve a abrir. "Esto tiene mucho trabajo pero todos hacemos lo que podemos para mantenerlo", explica José Durán, uno de los inquilinos.

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