Una pequeña fiesta en el recinto municipal de Rey Heredia centró la celebración.

FUENTE: JUAN M. NIZA. DIARIO CÓRDOBA. 07/12/2012

 

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Visita organizada a un patio Foto:A.J. GONZALEZ

"Ahora Córdoba va a ser más famosa que Barcelona o Madrid", dijo en París el presidente del comité de la Unesco como un guiño a la delegación española cuando terminaron los 6 minutos y 53 segundos del debate de la candidatura de la Fiesta de los Patios. Poco después, en Córdoba, con el mismo humor pero echando el balón al suelo , el alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, bromeaba sobre la exageración, aunque "vamos por buen camino", dijo. La anécdota refleja la alegría con la que la ciudad recibió ayer el nombramiento de la Fiesta de los Patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco, un acuerdo que, tras otra larga "noche sin dormir" para algunos, fue seguido en directo por muchos cuidadores de patios a través del sonido de la web de la Unesco.

La campana de Pastora, 2

Así, a las 10.17 horas, un aplauso cerraba el debate y, en Córdoba, los cuidadores de patios comenzaron a festejarlo. "Yo no me quería ni levantar hasta saber que habíamos ganado", decía la empresaria María Fernández (Don Rodrigo, 7) que cuando pisó por primera vez su patio en la jornada festiva de ayer ya era parte del Patrimonio de la Humanidad. Otro caso: en Pastora, 2, el secretario de la asociación de cuidadores Claveles y Gitanillas, Rafael Barón, estrenó una campana que recientemente había incorporado a la decoración del patio. "Que se enteren los vecinos", decía poco después riendo.

Pequeña gran fiesta

Apenas transcurrido un cuarto de hora de tomarse la decisión en París, el espacio cultural de Rey Heredia, 22 comenzaba a recibir a los primeros cuidadores de patios, invitados por el Ayuntamiento para una pequeña fiesta que la noche anterior tuvo que ser aplazada al suspenderse la sesión del comité de la Unesco. El caso es que entre los más madrugadores en celebrarlo estaban cuidadores de patios como Barrionuevo, 22 y Tinte, 9. Después llegarían los compañeros de medios de comunicación, las autoridades, más cuidadores de patios… y amigos de toda la vida. En este último capítulo estaba Encarnación Chaparro, viuda del que fuera durante tantos años presidente de la Asociación de Amigos de los Patios: Manuel Garrido. Encarna estaba emocionada. No era para menos: el reconocimiento de la Unesco implícitamente era también un homenaje a Manolo. Había tanto que decir (y para la prensa tanto que preguntar) que quizás pasó un poco inadvertida la magnífica actuación de Lya, con la que se cerró el acto.

A esa hora, comenzaban a llover comunicados de entidades sociales e instituciones cordobesas y del resto de Andalucía, como Cajasur, que felicitó a todos los cordobeses y consideró que el reconocimiento "debe servir de estímulo para todos" y ser "una oportunidad de futuro", o la ONCE en Andalucía, que dio la enhorabuena pública a los cordobeses "por engrandecer el patrimonio cultural andaluz". En términos semejantes se expresó la federación provincial Comercio Córdoba, que abogó por "aprovechar la declaración" y que no se quede en un mero título "que luego no tiene plasmación real alguna".

La noticia corre

El caso es que una vez terminada la pequeña fiesta oficial en Rey Heredia (no se descarta un acto de mayor magnitud en breve) las celebraciones pasaron a un ámbito privado, en muchas ocasiones y por parte de las familias de los cuidadores al interior de los propios patios, todo ello mientras Córdoba iba conociendo la noticia y la jornada se convertía en doblemente festiva. "Eso es, eso es, que venga gente… Trabajo para Córdoba", decía Iván, empleado en un hotel de cinco estrellas, mientras veía la noticia del Telediario en un bar de Fátima.

Por la tarde, y para celebrar el acontecimiento, un grupo de propietarios de cinco patios, que desde hace meses ya organizan visitas guiadas todo el año previa cita, abrieron gratuitamente sus puertas a interesados que se personaron a las 17.00 horas en la plaza de San Juan de Letrán. Fue una joven pareja de Manzanares (Ciudad Real) los primeros que cruzaron el umbral de San Juan de Palomares, 11. Sin saberlo, pasaron así a la pequeña historia de la ciudad al convertirse en los primeros visitantes oficiales de los patios cordobeses ya convertidos en Patrimonio de la Humanidad. En ese mismo grupo también había turistas de Bilbao, León, Madrid… y por supuesto cordobeses.

Noche de regreso

Por otra parte, a primeras horas de la noche, los tres componentes de la delegación de la ciudad ante la 7 Convención de la Unesco, el teniente de alcalde Rafael Navas y los presidentes de las asociaciones de Amigos de los Patios y Claveles y Gitanillas, Miguel Angel Roldán y Leonor Camorra, esperaban en el aeropuerto de Orly el vuelo con destino a Sevilla, desde donde llegarían en coche a Córdoba sobre las 1.15 de la madrugada, según preveían. "Estamos en estos bancos tan cansados que ni podemos hablar entre nosotros", decía Leonor Camorra, que, agotamiento aparte, se reconocía feliz por regresar a la ciudad y a su casa, a la que por cierto se accede cruzando su patio. Un recinto más universal que nunca desde ayer.

 

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