La fiesta arranca con luces y nubarrones  

FUENTE: Diario Córdoba. ANABEL CALERO 

La alcaldesa, Rosa Aguilar, fue la encargada de encender el alumbrado en la medianoche • La lluvia apareció a última hora de la tarde pero no impidió el disfrute de los visitantes • Los jóvenes protagonizan los primeros ‘botellones’.

 Ya no hay marcha atrás. El encendido del alumbrado en la medianoche de ayer -y la traca de fuegos artificiales correspondiente- avisó a la ciudad de que la Feria de Nuestra Señora de la Salud ya ha comenzado. Por delante quedan ocho días de fiesta de los que nadie podrá librarse. Da igual que las bodas, comuniones, Patios y Cruces hayan puesto en apuros el bolsillo antes del temido final de mes. Resígnese. Es Mayo, es Córdoba y es Feria. Y todos, tarde o temprano, pasarán por El Arenal para disfrutar de la fiesta.

 

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La alcaldesa, Rosa Aguilar, fue la encargada de apretar el botón que, casi por arte de magia, inundó de luz y color el ferial. Las cerca de 500.000 bombillas fueron encendiéndose dando así el permiso a los visitantes para adentrarse en la Feria y acercarse a las primeras casetas en busca de algo que llevarse a la boca. Ahora sí huele a feria. Poco antes de que la alcaldesa encendiera la portada, miles de personas temían quedarse sin ver a su grupo favorito, El Canto del Loco, que actuaba en el estadio Enrique Puga. Finalmente, y aunque con algo más de una hora de retraso, la banda pudo tocar.

La calle Guadalquivir comenzó a recibir los primeros jóvenes -bolsas en mano- para hacer botellón. Algunos despistados hicieron el intento en la portada pero la Policía, vigilante, desviaba a los grupos al espacio (no botellódromo, según el Ayuntamiento) acotado para este fin. Ajenos a la polémica que han protagonizado los representantes municipales, bebían a sus anchas.

 A última hora de la tarde el cielo se encapotó y comenzó a descargar agua para el desánimo de los que ya tenían el plan perfecto para la primera noche de Feria. Sin embargo, la lluvia no consiguió empañar el ánimo de los visitantes que desafiaron al mal tiempo y a los relámpagos de medianoche y se echaron a la calle. Hay ganas de fiesta y no se van a acabar por el agua, aunque a más de uno le entró el miedo en el cuerpo. Pero el frío sí que hizo echar mano de las chaquetas y botas olvidadas en un mes loco en el que se pasa de 20 a 30 grados en un día, lluvia incluida.

 En El Arenal hay espacio para todos. Hasta para las discocasetas que este año ocupan por primera vez parte del recinto. También los menores tienen su sitio con una caseta light promovida por el Ayuntamiento. Sevillanas o pop; cubalibres, vino o refresco, todas las opciones tienen cabida en la Feria de Córdoba, donde el acceso es libre a todos los recintos.

Los más pequeños también dieron las primeras vueltas en las atracciones pensadas por y para ellos. Las luces fluorescentes centraron las miradas de los niños que pedían a los padres un viaje más. Mejor dejarlo para el miércoles que es el día en el que las tarifas de los cacharritos son algo más reducidas. En cualquier caso, la noche de ayer fue para muchos el reencuentro con la esencia del Mayo Festivo, la cita más larga y la que, paradójicamente, también anuncia que el mes se acaba y con él los buenos momentos de las Cruces, las Catas y los Patios. Afortunadamente, también se acaban las comidas fuera de casa y los gastos impulsivos que más de uno lamentará cuando llegue junio. Sea como fuere, la Feria ya está aquí. Mejor olvidar la economía por unos días y pensar en que ésta es la última oportunidad -hasta el año que viene- de disfrutar del sabor de mayo.

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