Llamados a perpetuar los Patios. Un grupo de escolares de los centros Concepción Arenal y López Diéguez visitan la casa de vecinos de la calle Marroquíes 6, primer premio en arquitectura antigua

FUENTE: RAFAEL C. MENDOZA. EL DÍA DE CÓRDOBA

A cualquiera de los más del medio centenar de escolares que acudieron ayer al patio de la calle Marroquíes -primer premio en la categoría de arquitectura antigua en 2009- le cuesta comprender que una casa de vecinos como ésta sea la residencia habitual de una serie de familias cordobesas. La mayoría de ellos viven en edificios de varias plantas que radican en zonas muy alejadas del Casco Histórico y algunos incluso tienen hasta piscina y columpios en el interior de su urbanización. Este cambio en la forma de vida hace peligrar el futuro de los patios, tal vez el elemento más singular del Mayo Festivo. A escolares como Rafa o Carmen les sorprende que haya flores en la puerta de una vivienda o que los vecinos laven su ropa en una pila comunitaria. Sin embargo, a tenor de su gesto, parece gustarles el colorido y el olor que perciben al pasar por los caminos empedrados de esta antiquísima casa de vecinos.

"De ellos depende que se perpetúe la tradición". Éste es el mensaje que lanzó ayer la concejala de Educación, Elena Cortés, durante el encuentro que mantuvo en este patio con dos grupos de alumnos de Infantil y Primaria de los colegios Concepción Arenal y Hermanos López Diéguez. La edil les dio a conocer algunos de los detalles básicos para entender esta forma de vida e incidió de forma muy especial en aspectos como la variedad de flores y los "trabajos necesarios" para mantener viva la fiesta. Cortés destacó que visitas como la que se produjo ayer en la calle Marroquíes, 6 tienen una "importancia vital".

La llegada de este medio centenar de niños -está previsto que en las dos semanas que dura el concurso acudan más de 4.000 a los diversos espacios que hay en toda la ciudad- no fue una más de las muchas que se suceden a lo largo de cada día. El patio de Marroquíes, por su popularidad, recibe miles de visitas a diario, pero ésta fue especialmente vistosa. Los niños se vistieron para esta ocasión con trajes de gitana y flamenco.

La indumentaria utilizada por los escolares -así como de algunos de los profesores y padres que los acompañaron- se convirtió en el objetivo de las fotografías de los turistas que coincidieron con ellos en el patio del barrio de Santa Marina. Cualquier gesto, un taconeo o unas palmas, fue incluso aplaudido por el público extranjero. Hasta les pedían que posaran junto a una maceta con gitanillas o una vistosa hilera de buganvillas.

Carmen Cruz, profesora de Infantil del Concepción Arenal, destacó la experiencia vivida en Marroquíes con sus alumnos. La docente señaló que éste es el octavo año en el que su centro acude a las visitas promovidas desde el Ayuntamiento, pero subrayó, sin embargo, que "cada año es diferente". Ella ha vivido infinidad de decenas de anécdotas con los escolares y apuntó que la mayoría de ellas tienen que ver con el tipo de preguntas que les hacen los niños o las reacciones que tienen cuando se asoman a uno de los patios de la capital.

Al margen de su visita a la casa de vecinos de la calle Marroquíes, la presencia de la concejala Elena Cortés estaba asimismo justificada por la presentación de la guía Conoce los Patios cordobeses, un documento en el que se dan a conocer los distintos espacios de la ciudad explicados con un vocabulario más apto para escolares. La edil señaló además que la guía ha sido incorporada también al expediente elaborado por el Ayuntamiento para pedir a la Unesco que reconozca los patios cordobeses como Patrimonio Intangible y Material de la Humanidad. "Éste es un documento que tiene cada vez más importancia y prueba de ello es que ha sido tenido en cuenta a la hora de lograr este reconocimiento por la Unesco", concluyó la edil al final de su vista al patio de Marroquíes.

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