La falta de lluvias de los últimos meses ha provocado el adelanto de la floración en los patios. Las últimas precipitaciones de estos días sí dañan

FUENTE: P.C. ABC CÓRDOBA Día 04/05/2012

Nunca llueve a gusto de todos. Ni tampoco la falta de precipitaciones beneficia o perjudica a todos los sectores o los ámbitos de la vida. Algo así ocurre con los patios en Córdoba. La sequía que ha caracterizado todo el invierno y la primera parte de la primavera —aunque las precipitaciones se dejan caer ahora— ha sido un factor que no ha tenido una incidencia negativa en los preparativos de estos oasis urbanos. El secretario general de la Asociación de Patios Cordobeses Claveles y Gitanillas, Rafael Barón, explicó ayer que la escasez de lluvia de los últimos meses no ha perjudicado a la evolución de las plantas en las casas.

La única consecuencia de este fenómeno meteorológico ha sido el adelanto de la floración hasta en un mes en relación a lo que suele ser habitual. «Hay muchos patios que podrían haberse abierto en Semana Santa, ya que las plantas estaban en ese momento en todo su esplendor», recalcó Barón. En ese aspecto que presentaban las flores también ha influido el hecho de que las temperaturas durante el mes de marzo y gran parte del mes de abril han sido más elevadas de lo que suele ser habitual en esas fechas.

En una línea similar se manifestó la propietaria del patio ubicado en la calle Parras, 6, Rosario Cantillo, quien indicó que, ante la falta de lluvias, no ha tenido más remedio que regar en más ocasiones que otros años. Lo mismo han hecho los vecinos de la casa de Marroquíes, 6. La presidencia de la asociación de vecinos de ese inmueble, Carmen Álvarez, apuntó que, llueva o no llueva, siempre optan por regar con agua procedente del pozo que se encuentra en su interior. «Nunca utilizamos agua de la empresa de aguas para el patio», aseveró.

A este respecto, Barón agregó que la mayoría de los propietarios tienen que regar sus plantas, ya que muchas de ellas, pese a que haya precipitaciones, no reciben todo el agua que debiera por encontrarse en un lugar techado.

Las cifras en relación a la escasez de chubascos registrados en los últimos meses no dejan lugar a dudas. Según el observatorio agroclimático de la Consejería de Agricultura y Pesca, desde el 1 de enero de este año hasta el pasado miércoles habían caído en la capital un total de 55 litros por metro cuadrado, una parte importante de los cuales se concentró en los últimos días. Es cinco veces menos que la cantidad de lluvias que se contabilizó en el mismo periodo de 2011, aunque hay que tener en cuenta que el año pasado fue muy superior a la pluviometría media que se da en Córdoba.

Este descenso de las precipitaciones ha tenido su traslación a los embalses de la provincia, que se encuentran actualmente a algo más de un 75% de su capacidad, 10 puntos menos que hace un año. No obstante, desde la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se asegura que hay reservas suficientes para los próximos años. Pero tampoco la evolución de los pantanos tiene demasiada incidencia en los patios, debido a que la mayoría de las casas conservan sus pozos, que se nutren de las aguas subterráneas.

Muy distinta es la situación que se está viviendo en el campo cordobés. Hace escasos días, la Junta cifraba en 200 millones de euros las pérdidas causadas por la sequía en el agro de la provincia, con especial incidencia en los cereales y con perspectivas pesimistas para la próxima campaña del olivar.

Calor y heladas. Un aspecto que sí está causando cierta inquietud entre los cuidadores de los patios son las últimas lluvias caídas en la ciudad. A este respecto, la presidenta de la Asociación de Patios Cordobeses Claveles y Gitanillas, Leonor Camorra, señaló que los recintos se mantienen «llenos de luz» a pesar de la tromba de agua registrada en días pasados. Reconoció que el agua y el aire «ha estropeado algunas plantas». Aun así, «los patios brillan por sí solos con tanta planta y variedades».

Barón destacó que las precipitaciones en las jornadas previas al concurso son «muy perjudiciales» ya que «las flores se encuentran muy abiertas, y si les cae agua es muy posible que los pétalos puedan romperse, por lo que se toman precauciones para que eso no pase». Para hoy y para mañana hay bastantes probabilidades de que sigan las precipitaciones, mientras que para las jornadas siguientes se espera que el buen tiempo haga acto de presencia e, incluso, haya una subida de hasta ocho grados de las temperaturas máximas.

Hay otro fenómeno meteorológico que ha tenido alguna influencia: son las heladas que se produjeron en los meses invernales. Cantillo explicó que ese frío intenso que hubo durante varios días de los meses de enero y febrero congeló algunos ejemplares de buganvillas, lo que retrasó su floración. Sin embargo, en la actualidad se encuentran en un culmen, por lo que «los visitantes podrán disfrutar de todo su esplender de una especie típica de nuestros patios».

Las fuertes lluvias de 2010 y 2011 Los propietarios guardan un mal recuerdo de cómo se comportó la meteorología tanto en 2010 como en 2011. Ambos fueron años en los que las precipitaciones superaron con diferencia a la media de otros años. El secretario general de la Asociación de Patios Cordobeses Claveles y Gitanillas, Rafael Barón, recordó ayer el suceso que ocurrió en una casa pocas fechas antes del inicio del concurso. «Fue un día que llovió mucho y que, debido al agua acumulada, se produjo la caída del toldo que cubría parte de la estancia, lo que provocó que se desplomara de manera violenta sobre muchas macetas», relató. Los daños causados en muchas de las plantas obligaron a los propietarios a realizar un sobreesfuerzo en las jornadas previas al certamen para que todo estuviera en perfectas condiciones, unas labores que este año no han sido necesarias. Junto a la reposición de las plantas, muchos cuidadores no tuvieron más remedio que limpiar y pintar algunas de sus paredes que se habían llenado de verdina por culpa de las lluvias. «Todos esos gastos no se cubren simplemente con las ayudas que nos dan desde el Ayuntamiento», aseveró Barón.

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