"Llegará el día en que haya que pagar para ver los patios" Camorra asegura que la fiesta tiene el futuro asegurado con los jóvenes.

FUENTE: ÁNGEL ROBLES, EL DÍA DE CÓRDOBA

La presidenta de la Asociación Claveles y Gitanillas ultima los preparativos para que su patio de la calle Juan Tocino, 3, de arquitectura moderna, luzca con plenitud a partir de mañana.

-¿Cómo se viven las últimas horas antes de la apertura del recinto?

-Es la conclusión de un año de trabajo, con mucha ilusión y con nerviosismo, porque los patios son nuestra fiesta, la fiesta por excelencia de la ciudad. Cruces y ferias hay en muchas otras ciudades, pero patios no. Son días para disfrutar de los olores, de los colores, de la tranquilidad… Y quien busque fiesta, pues también la tiene. Porque en los patios también se puede bailar. Antiguamente se contrataban grupos flamencos, y ahora a ningún grupo se le impide que empiece a cantar y a bailar unas sevillanas. Los patios son la fiesta de los cinco sentidos.

-Y siendo la celebración más representativa de Córdoba, ¿se le da todo este protagonismo dentro del programa de actividades del Mayo Festivo?

-No. Tendríamos que estar todo el santo día hablando de los patios, pero nos limitamos al concurso y a dar los premios. Parece que con esto ya hemos cumplido. Pero los patios son mucho más. Es una actitud, una forma de vida, abrir una propiedad privada a otros vecinos y a los turistas. Todo debería estar más cuidado y que realmente fueran el eje central del Mayo Festivo.

-¿Cree que los patios tienen el futuro asegurado? ¿Se interesan los jóvenes?

-En nuestra asociación hay gente muy joven, y entre todos estamos dignificando muchísimo esta fiesta. El reflejo es que cada vez hay más patios nuevos que participan en el concurso pero, al mismo tiempo, hay antiguos que van cerrando. Esto es el relevo generacional, pero deberíamos de trabajar para que ninguno cerrara. Que fuesen cien en lugar de 40 los que se pueden visitar. Y hay que empezar desde las escuelas. En muchos centros, los niños hacen Cruces de Mayo e incluso las niñas se visten de mantilla en Semana Santa. Pero en cambio ningún colegio los anima a hacer un patio. Sería una forma de que conocieran la auténtica personalidad de Córdoba, de incentivar su relación con el medio ambiente y con los vecinos…

-Siempre se habla de que la ayuda de las administraciones públicas es insuficiente. ¿Pero el sector privado participa?

-No se involucra, y todo no puede recaer sobre las instituciones públicas. Lo paradójico es que son las empresas privadas las que se benefician, porque a los vecinos las ayudas apenas les dan para renovar las macetas. Hostecor, el pequeño comercio… deberían involucrarse todos.

-¿Y puede llegar el día en que haya que pagar para entrar a un patio?

-Claro que puede pasar, llegará el día en que haya que pagar. Si vas a París, tienes que pagar para entrar a todos los museos. Desde el Louvre hasta el Rodin, que es mucho más pequeño. Esto hace que lo aprecies más. Cuando se empezó a pagar para entrar en la Mezquita, todos nos echamos las manos a la cabeza. Sería una buena fórmula, además, para que los participantes financiaran sus gastos. Hay Cruces que en tres días obtienen ganancias de 20.000 euros. Pero en dos semanas, los patios sólo obtienen pérdidas.

-Según dice, sólo con las ayudas públicas no se puede sobrevivir…

-A la misma vaca no se le puede estrujar más leche.

-Este año ha habido polémica con los patios arreglados por Vimcorsa. ¿Cree que ahora hay igualdad de condiciones para todos los participantes?

-Después de todo lo que ha pasado, ahora sí hay igualdad. Pero me parece mal que con dinero público se monten patios que participen en el concurso. Cuando te pegas unos tutes de trabajar tremendos y ves que a otros se lo están haciendo, te desilusionas. O ayudamos a todos por igual, o no llegamos a ningún sitio. Por suerte, la situación se ha arreglado.

-¿Y cree que todos los recintos son dignos de participar?

-Hay algunos, pocos, que no deberían participar. Ponen cuatro macetas y ya está, se llevan la misma ayuda que los que ponen 30. El problema de esta práctica es que dan una imagen terrible de la fiesta. Si un turistas entra por mala suerte en uno de estos y decide no seguir con el itinerario, se llevará una imagen malísima de la ciudad.

-¿Cree que llegará el momento en que los patios sean declarados patrimonio intangible de la Humanidad?

-Claro que sí, todos estamos por la labor. La declaración no traería recursos, pero sería decisiva para que la tradición se mantenga.

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