FUENTE: B. L. / J. P. ABC CÓRDOBA.

La carrera de Córdoba para que la fiesta de los Patios sea declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad vivirá mañana un momento decisivo. El Consejo del Patrimonio Histórico Español, en el que participan el Gobierno central y las comunidades autónomas, se reúne en Palma de Mallorca para decidir qué candidaturas -puede escoger una o varias- elevará a la Unesco, que es la que finalmente da esta distinción.

Los patios se la juegan, según explicó ayer la instructora del expediente de la candidatura cordobesa y directora del Archivo Municipal, Ana Verdú, con otros tres aspirantes: el canto de la Sibila de Mallorca (representación musical religiosa de origen medieval); la cetrería, impulsada por «varias comunidades y naciones»; y los «castells» de Cataluña (castillos humanos).

La defensa de las aspiraciones cordobesas la realizará la propia Verdú, que ha sido miembro de la comisión técnica que ha hecho el dossier con el que esta fiesta aspira a pasar el primer «corte». Tendrá 15 minutos para explicar la candidatura que impulsa el Ayuntamiento, si bien es la Junta a la que ha correspondido remitirla al Consejo del Patrimonio Histórico Español. El expediente se ha elaborado durante los dos últimos años. Entre sus distintos capítulos, resalta en el que se desgrana la relevancia que tendría para esta fiesta obtener esta declaración.

 

Beneficios de la declaración

Uno de los beneficios de lograr la declaración para estos históricos recintos es que recibirían más apoyo económico. Así, apunta el informe, ésta incidiría en que la Junta y el Gobierno aumentaran sus «atenciones y esfuerzos» hacia los patios «en términos de inversiones, declaraciones institucionales y leyes de protección». Igualmente, cree que el propio Ayuntamiento ofrecería una «dedicación mayor desde un punto de vista presupuestario y en otros capítulos de su acción política».

Otro de los beneficios estaría en la difusión del Concurso de los Patios, lo que «implicaría un aumento del interés por visitar la ciudad y estos recintos a lo largo del año».

Igualmente, el «sello» de «Patrimonio Inmaterial», según el dossier, haría que aumentara la ocupación de las casas patio, «a través de la reforma de las ya existentes o mediante la construcción de otras». La lista de beneficios es larga y viene a resumirse en el último: la declaración contribuirá a que «los patios permanezcan vivos».

Y el informe también explicará al Consejo qué se ha hecho hasta ahora por salvaguardarlos y qué se hará. En el primer campo, se destacan desde actuaciones para incentivar esta fiesta -la organización del Concurso por parte del Consistorio- hasta medidas de conservación, como los programas de la empresa municipal Vimcorsa.

En cuanto a las actuaciones de salvaguarda futuras, resalta que el Ayuntamiento quiere involucrar al Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec). Éste facilitará que escuelas taller puedan realizar trabajos de albañilería o pintura en los patios que se presenten al Concurso. Además, se crearán talleres para rehabilitar las casas patio en los que se dará «especial atención a la enseñanza de la cultura del cuidado de las plantas o a los modos de convivencia».

Igualmente, el Consistorio quiere sacarle más partido a esta fiesta para atraer visitantes. Así, creará un soporte publicitario específico para su promoción y potenciación en el sector turístico.

Desde el Ayuntamiento, se expresó ayer su duda sobre si las candidaturas elegidas mañana se defenderían en 2010 o en 2011 ante la Unesco, que es quien hace los nombramientos de Patrimonio Inmaterial entre una lista de aspirantes a nivel mundial.

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