Mayo festivo Espacios galardonados.REPORTAJE.

Rincones con las alegrías de la casa y las florecillas del amor

Josefa Segundo e Inés Luque, primeros premios del concurso, cuentan cómo se encuentran sus patios durante esta primavera.

11/05/2008 R.G.. DIARIO CÓRDOBA.

Josefa Segundo está al frente del típico patio cordobés de la calle Trueque, 4. Con especial mimo cuida de este rincón de más de dos siglos recordando a su antigua propietaria, Carmela. Ayer mostraba su alegría por el primer premio obtenido en la modalidad de arquitectura antigua del concurso. Es un reconocimiento a su constante trabajo para que luzca su espectacular rosal trepador, su limonero o su pozo, así como la llamativa escalera donde se pueden apreciar las flores conocidas como las alegrías de la casa y en un testero resaltan los curiosos tapones de suavizantes con cactus.

Desde que murió Carmela, el 8 de enero de 2005, y su familia heredó la casa, Josefa reconoce que "todos estamos volcados en el cuidado y mejora para que no se pierda este precioso patio". Ayer fue visitado, como todos los días, por numerosos grupos de turistas y, según comentó, "viene mucha gente con premio o sin premio". Y ese es uno de los mejores regalos que le pueden hacer a Josefa, además de las ayudas para seguir manteniéndolo, pues "continuamente estamos haciendo arreglos en la casa".

Y en arquitectura moderna sobresale el patio de Inés Luque, en la calle Barrionuevo, 22, también primer premio. Destaca un sinfín de detalles en rincones específicos con una gran variedad floral de distintos colores, como es la lobelia, la flor del amor, así como un helecho del pozo, un geranio de tres metros, varios bonsáis, una fuente y un mágico juego de luces. Para Inés, "el mejor premio me lo da la gente diciéndome lo mucho que le gusta". De hecho, desde el 2000, el primer año que se hizo cargo del mismo y ya consiguió el máximo galardón, no ha dejado de hablarle a sus flores y "trabajamos toda la familia con mucho esmero y mucho cariño para que cada año esté más bonito". Sonriendo cuenta cómo a las macetas más pachuchas les dice: "Espabila, que te quito", pues su gran pasión es realzar su patio con la ayuda de sus hijos y de su marido. Según explica, cada uno aporta un granito de arena. Hasta el momento, aunque la lluvia siempre desluce el festival y da mucho más trabajo a las escobas que corretean recogiendo pétalos en el suelo, consideran que el festival de patios es todo un éxito y nada puede restarle belleza.

 

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