FUENTE: L. M. ABC CÓRDOBA.

Desde hace un año han soportado el calor abrasador del verano, las consoladoras lluvias del otoño y el frío seco del invierno cordobés, siempre con la sabia medicina de sus cuidadores, y ahora que todos estos días les han dejado su huella, los patios vuelven a resurgir tal y como siempre los sueñan quienes gustan de disfrutarlos.

No se montan ni se desmontan como las cruces y las casetas de la Feria, porque existen siempre, pero sí que visten a partir de ahora sus mejores galas. Hoy comienza el Concurso de Patios Cordobeses, que se prolongará hasta el próximo día 17 en la que es la fiesta más larga de todas las que se agrupan bajo el paraguas de mayo.

Más de medio centenar de patios habían solicitado participar en este año, pero de ellos únicamente 44 se han admitido para participar. No serán los únicos que se podrán conocer en estos días, ya que hay abiertos 24 más, que no participan en el concurso popular pero que sí forman parte de la ruta de quien quiere conocer uno de los elementos más personales de las fiestas cordobesas.

Sin improvisar. Sería inexacto decir que los propietarios, artífices únicos de este fenómeno auténticamente popular, ultimaban ayer los preparativos, porque lo cierto es que el patio cordobés, como los trabajos del campo, no se improvisa en un día sino que va creciendo a lo largo del año y en los días anteriores se dan los últimos toques a un trabajo que nunca tendrá fin.

La cal ya resplandece, los geranios, gitanillas y claveles ya tienen el color de la rabiosa primavera en la que vive la ciudad, y el agua empieza a correr con el mismo aire de bendición que da la sombra en los patios. Como otros años, el epicentro de la fiesta estará en las calles de San Basilio, guardianas de las esencias de todo buen patio cordobés. Clásicos como el de calle Martín de Roa, un nombre tan asociado al mes de mayo, vuelven este año a participar en el concurso. También habrá muchos caminantes por la ruta que recorre los barrios de San Agustín y Santa Marina, llenos todavía de las casas de sabor antiguo donde sobreviven estos espacios que mezclan estética y convivencia.

También Cajasur abrirá no un patio, sino un auténtico museo de ellos: el Palacio de Viana. Sus doce patios, ricos por su variedad y hermosura, se podrán visitar de forma gratuita desde hoy hasta el 21 de mayo.

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