No nos hemos recuperado del zarpazo que nos dio este verano el jurado que designó la capital española de la cultura europea en el 2016, cuando desde la Unesco nos llega otro, ahora a cuenta de la declaración universal de los patios.

FUENTE: JOSE LUIS RODRIGUEZ. DIARIO CÓRDOBA 30/10/2011

Otro gran proyecto de la ciudad se ve comprometido. La declaración de los patios como Patrimonio Intangible de la Unesco no es una ventaja tan concreta y a corto plazo pcomo lo era el proyecto de capitalidad europea de la cultura, que hubiera traído inversiones y actividades a la ciudad, generando un movimiento económico casi inmediato. También hubiera desarrollado esa corriente de entusiasmo que existía, pero, recursos aparte –de los que nadie espera resultados– no pudo ser y hay que pasar página. Ahora un informe cuestiona la solidez de la candidatura de los patios de Córdoba, y da que pensar. De momento, tiene buena pinta la reacción inmediata del alcalde, José Antonio Nieto, y de los portavoces de la oposición, que han hecho piña ante su iniciativa de reunirse con la ministra de Cultura y con la Junta de Andalucía y preparar de inmediato un contra informe en el que se puedan despejar las dudas del organismo internacional. Argumentos aparte, cualquiera que venga a Córdoba y pueda disfrutar de sus patios sin masificación no tendría las dudas que parece se han despertado en la Unesco, pero lo suyo es que lo sepamos explicar.

Lo que sí es meridiano es que una provincia con el 34% de su población activa en paro no se puede permitir tantos fracasos. Si tiene que competir con otros territorios ha de hacerlo con uñas y dientes, sin contemplaciones, y con la mayor eficacia posible. Si tiene un proyecto, lo tiene que sacar adelante a sangre y fuego. Y, si alguna ventaja tiene este nuevo gobierno municipal del Partido Popular es que su mayoría absoluta le debería permitir tomar decisiones valientes (casos de la calle Cruz Conde o el centro de congresos) y acertar o equivocarse, pero no marear la perdiz durante años como ha venido ocurriendo con gobiernos anteriores obligados a pactar hasta la extenuación con sus propios aliados internos, con fuerzas externas (empresarios, sindicatos, vecinos) que al chocar entre ellas actuaban de modo centrípeto, paralizando objetivos al canto del café para todos . No es que sea bueno un rodillo que lamine la participación y la vida de la ciudad, pero quizá estemos en un momento en el que se deben marcar objetivos muy claros y la responsabilidad de la toma de decisiones debe asumirse con todas las consecuencias.

Mimbres para el cesto

Qué pasará con los patios lo sabremos a finales de noviembre. La ministra Angeles González Sinde, que hasta el momento no se ha destacado precisamente como una gran defensora de Córdoba, tendrá que ser la valedora de la candidatura cordobesa. Pero habrá que darle mimbres para que pueda hacer bien el cesto, pues, lejos del excesivo entusiasmo del consejero de Cultura, Paulino Plata, parece que las cosas no están nada claras. Y, si no sale bien la jugada, puede que los ciudadanos cordobeses dejen de creerse esa vieja historia de la discriminación y el victimismo y empiecen a reclamar de sus dirigentes un trabajo bien hecho. Que no siempre nos va a suspender el profesor porque nos tenga manía.

Idiomas