Patios que traen cola


POR ELENA MUÑOZ

ABC CÓRDOBA. Córdoba es presa de las colas. Ni las rebajas son capaces de congregar a tantas personas como se ven estos días ante los patios.

Mayo está en todo su esplendor y eso se nota en las calles. Los patios acaban hoy con muy buen sabor de boca. Aunque el mal tiempo se adueñó de Córdoba durante algunos de los días que ha durado esta fiesta, los turistas y los mismos cordobeses no han querido desaprovechar una de las celebraciones más populares. Ayer, con el tiempo de cara, abarrotaron estos emblemáticos recintos.

Tantos patios engalanados de flores y macetas o adornados con objetos antiguos despertaron los recuerdos de muchos. «He visto una plancha igual a la que tenía mi madre cuando era joven», comentaba una mujer con melancolía.

Incidencias

Autobuses repletos de personas abarrotaron durante estas dos últimas semanas las entradas a los barrios con patios expuestos a concurso. Varios vecinos de uno de ellos comentaban lo mismo: «Este año se ha producido una afluencia mayor de público a los patios, ya que muchos escolares y personas mayores han venido aquí con los autobuses».

Los turistas salían maravillados de tantas flores y macetas que muestran en todo su esplendor la primavera. Una gran alegría para los residentes de los patios y sus plantas es que el sol no está azotando todo lo que suele «quemar» con las altas temperaturas habituales. Eso sí, a unos turistas les daba igual: «Traemos el paraguas para todo, tanto para protegernos de la lluvia como del sol. Siempre que venimos a Córdoba lo traemos».

Los habituales de los patios afirmaron ayer que por primera vez ha habido algún altercado que ha empañado la alegría de esta fiesta, debido a la gran afluencia de gente que ha venido este año. Varios vecinos de San Basilio explicaban que «quieren entrar todos a la vez y tiran macetas. Pero sin mala intención. Ha sido por la alta concentración de personas».

Pero, todos ponen de su parte e intentan arreglar estos problemas. En una casa, por ejemplo, un dueño se convirtió por unos días en el típico «portero» de discoteca para evitar estos hechos. Nadie discutió la decisión. Y es que los patios traen cola, física y verbal. Darán mucho de que hablar a los turistas, que, a su vuelta, contarán lo que han visto en estos emblemáticos recintos, un gran «gancho» para captar visitantes.

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