Un patrimonio olvidado pese a su riqueza Los vecinos de San Basilio reclaman más relevancia turística para el barrio

FUENTE: ALEJANDRO DAROCA. EL DÍA DE CÓRDOBA.

El barrio de San Basilio es uno de los lugares de la ciudad con más tránsito de turistas, aunque muchas veces los visitantes no hayan ido a ver los tesoros que guarda esta zona. Sólo durante la primavera, el barrio recibe un auténtico aluvión de personas que buscan los Patios que allí se encuentran, algunos de los cuales son de los que más premios reciben en el concurso anual. Sin embargo, y pese a las bellos rincones que el barrio tiene para ofrecer, pocos turistas lo visitan durante su estancia en Córdoba, según ponen de manifiesto sus vecinos. Tan sólo una pequeña parte de las personas que vienen, lo hacen con el deseo explícito de ver todo lo que San Basilio tiene para ofrecer.

Por ello, los vecinos reclaman más atención para el barrio. "Esto está muy poco promocionado", explican Rafi Ríos y Manuela López. Ellas son las encargadas del mantenimiento de la iglesia de San Basilio. Según relatan, muy pocos turistas entran a ver la iglesia y que, "incluso hay mucha gente de Córdoba que no conoce esto, que no sabe que la iglesia está aquí". Sólo cuando la parroquia saca la imagen de su Virgen, Nuestra Señora del Tránsito, el 15 de agosto, viene gente de visita. "Es la única vez, aparte de primavera, en la que vienen a ver las cosas que hay por aquí", señalan.

La zona ha experimentado un gran aumento de visitas en los últimos años, aunque sea un turismo "de paso y temporal", tal y como explica Blanca Ciudad, propietaria de la casa patio de la calle San Basilio, número 17. "Si es verdad que desde que construyeron el aparcamiento junto al Teatro de la Axerquía viene más gente, pero casi todos lo hacen buscando el Alcázar y la Mezquita", indica Ciudad. Cuando llegan las dos semanas de mayo en las que se celebra el concurso de Patios, el barrio sí se llena de vida. Aunque quizás demasiada. Los turistas tienen que soportar colas de hasta tres horas para entrar a ver alguno de los recintos que participan en el certamen. "En primavera, esto es un trajín sin cesar", continúa.

"Sola no aguanto tanta masificación. El Ayuntamiento debería regular las visitas tan grandes, porque con la subvención que me dan no puedo contratar a nadie que me ayude, y no doy abasto", explica Ciudad. Según ella, es necesario que las subvenciones se equiparen a todos los participantes, que no dependan de los premios y también que "amplíen la época de visita, que no sean sólo dos semanas, sobre todo para el bien de los turistas, que tienen que entrar a sitios masificados, y no los pueden disfrutar. A ver si nos nombran Patrimonio Inmaterial y por fin nos hacen caso", concluye.

Ayer unos turistas entraron en la casa de Paloma. Son de Gandía (Valencia) y vienen a Córdoba atraídos por "las muchas cosas que hay que ver por aquí", aseguran. Saben que vienen fuera de temporada, pero no quieren irse sin entrar a un patio típico. "Yo antes vivía en Rivas, en Madrid, y la revista del pueblo daba información sobre el concurso, y también sobre el de rejas y balcones", explica uno de ellos, "y desde entonces he querido venir". "Es algo que debería promocionarse más, el Ayuntamiento no debería descuidarlo. Yo no tenía ni idea de que esto existía. He venido porque me lo ha dicho él", añade uno de sus acompañantes.

Una pareja británica también pasó ayer por el barrio, casi de casualidad. "Hemos estado en una oficina de turismo preguntando que se puede ver por la zona. Nos han explicado dónde aparcar y el camino que hay hasta la Mezquita, pero no nos habían dicho lo atractivo que es este barrio", relatan. "Nadie nos contó que aquí también hay cosas bonitas", añaden.

En el Mesón San Basilio se resignan a esta situación. Destacan que en mayo hay colas para entrar al bar, pero que el resto del año no reciben a casi nadie. "No podemos vivir sólo del turismo, tenemos que ser realistas", reconoce uno de los camareros del local.

Idiomas