La pertinaz lluvia no impidió a miles de turistas, sobre todo, españoles, echarse ayer a la calle pertrechados con sus paraguas multicolores, y hacer cola para ver patios en los populares barrios de San Basilio o la Ajerquía

FUENTE: P. GARCÍA-BAQUERO ABC CÓRDOBA 06/05/2012

El color ayer no solo estaba en las rías de gitanillas descolgándose en las paredes encaladas de los patios, sino en el reguero de paraguas de cientos de turistas que inundaban el castizo barrio de San Basilio, San Pedro o la Ajerquía. La hilera de turistas, en su mayoría nacionales, que cruzaba el arco de Caballerizas Reales, era constante desde las 11.00 horas de la mañana —horario de apertura de las casas-patio— pese a la pertinaz lluvia. Los Patios de San Basilio, cada uno con su particular cartelería casera como «Tercero en el concurso de Patios», eran lugar de obligada visita.

Las tabernas del barrio del Alcázar Viejo, incluidas las hermandades que abrieron sus portones, aprovecharon cualquier hueco para remontar lo que las Cruces no le han dejado. Incluso el kiosco de churros de la plaza de las Manos hizo su particular agosto en pleno mayo. Grupos de extremeñas se agolpaban para comprar unas ruedas a 55 céntimos la unidad. «La lluvia nos viene bien porque hace frío y a los turistas le apetece un chocolate caliente y unos churros», comentaba la churrera. En el caso de la pacense Manuela, cuenta que aunque es la primera vez que venían exclusivamente a ver patios, la mañana les ha cundido mucho y a las doce de la mañana ya habían visto cuatro o cinco en San Basilio. Esta mujer procedente de Cabeza del Buey (Badajoz) llegó a primera hora de la mañana en un autobús con 56 paisanos. Lo que sí reconocía es que sin lluvia, —como en su última visita hace dos años— los patios lucen más.

La mayor parte de los turistas que ayer visitaban cada uno de los patios más típicos, mapa en mano, era producto nacional. Era el caso de tres parejas procedentes de Madrid hacían su primera visita a Córdoba y aunque les atrajo la idea de ver patios, comentaban que «era muy bonito pero que la ciudad parecía Santiago de Compostela».

Otros grupos, como los de la Asociación de Mujeres con Fibromialgia de Sevilla, era la primera vez que visitaban este concurso de patios e iban a pasar el día. Ana, una de estas mujeres, aseguraba que los patios son algo «muy típico, muy bonito, y en casi todas las casas-patios hay una pieza antigua que le dota de más encanto».

Pese a la incomodidad de la lluvia, eran muchas las familias que hacían cola en San Basilio con niños pequeños y carritos. Era el caso de dos familias de Málaga. Mari Carmen, después de más de 15 minutos en una de las colas para visitar un patio, aseguraba que lo ideal sería poner un ticket de salida y de entrada. Ellos tampoco pernoctarán en Córdoba. «Llegamos por la mañana y cuando hayamos visto algo de Córdoba nos iremos», explicaba esta joven madre.

Procedente de Granada, Antonio es otro de los turistas que viene a pasar el día y que acababa de desistir visitar uno de los patios más visitados porque no soporta las esperas.

De otro lado, Juanma, que viene de Huelva con toda su familia, consideraba que los patios «son algo típico andaluz pero está mejor acondicionado y nos gusta verlo; son más variadas las flores que en cualquier patio».

De los pocos turistas extranjeros que ayer se podían ver por los patios: Teresa y su acompañante habían venido expresamente a ver estas casas desde Granada. Esta pareja británica aseguraba que todo era «muy interesante, «lo único malo es que todo el mundo quiere pasar a verlos al mismo tiempo y llevamos esperando más de 20 minutos. Hemos decidido venir más tarde», comentaban en inglés.

Entre los muchos grupos, estaban cinco amigos madrileños. Entre ellos, Javier, que sí pensaba pasar el fin de semana completo en Córdoba, no solo por los patios sino para conocer algo más de la ciudad.

De Azuaga (Badajoz) venían María del Carmen y un grupo de amigas con lazos familiares en Córdoba y que cada año tienen a los patios como una visita obligada. Ellas, también son de las que regresarán esta misma noche a Azuaga. Para ellas «Córdoba es muy bonita y tiene de todo».

Procedentes de Málaga, Eva y Alejandra aguardaban una cola armadas con su cámara de fotos y asegurando que los patios son «una tradición muy andaluza y los de Córdoba son especialmente famosos, como demuestran las colas». Aseguran que parte del encanto que mantienen los patios es que se abren solo unos días.

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