El calor cayó ayer a plomo sobre unos recintos perfectos para aquellos amantes de los patios que huyen de la bulla.

FUENTE: JUAN M. NIZA. DIARIO CÓRDOBA. 10/05/2012

Es inexplicable que los patios de un barrio tan accesible, tan castizo y con tan buenos recintos por visitar tengan tan poca bulla respecto a los de otras zonas de la ciudad. Aunque bien pensado, se trata de un aliciente más para disfrutar en el barrio de Santiago, quizás el más abierto del Casco Histórico al río, a la ciudad moderna y a la hora de aparcar si se llega en coche.

Eso sí, que no haya bulla no significa que vaya usted a disfrutar en soledad de los patios. Ni mucho menos. De hecho, ayer el ambiente estaba ayer caldeado de visitantes, casi en paralelo al aumento de temperatura registrado. La Aemet, además, prevé más calor aún para hoy y para la jornada de mañana. Así las cosas, en todos los patios los próximos días "las flores van a reventar", recordaba Francisco Ruano en su recinto, el de Agustín Moreno, 43. Eso sí, el calor obligará también a un mayor esfuerzo de los cuidadores, por ejemplo, regando más las sulfinias y otras especies, además de retirar del sol las plantas más sensibles. Como adelantó Ruano a la guía Los Patios de Córdoba 2012, de Diario CORDOBA, la galería superior, con sulfinias blancas, está hermosísima en esta edición. La hiedra, con sus 27 años, quizás impresiona más este año. Con solo esta planta se consigue el fondo verde intenso del recinto sobre el que luego se pone el color, las macetas de flores.

Por su lado, el patio de Siete Revueltas, 1, el inmueble que en su día compró y recuperó la Asociación de Amigos de los Patios, también acogía ayer un cálido evento: la grabación de dos programas de Una Mezquita TV sobre estos recintos tradicionales. La verdad es que hay que felicitar a Teodomiro Rueda por el trabajo de coordinación realizado este año para mantener bellos los dos patios de la asociación: éste de la Casa de las Campanas y el de San Basilio, 50, en el otro extremo del Casco Histórico.

También era cálido el ambiente en otros dos patios de Santiago: el de Barrionuevo, 22 y el de Tinte, 9, en ambos casos de mano de grupos de amigos que visitaban a sus cuidadores. Así, Ana Muñoz (Tinte, 9), tan cordial como siempre, andaba de palique con Lola Montero y Alfonso Villegas, a los que tampoco se les da mal una buena conversación. Ana sigue cuidando los detalles y tiene el récord absoluto este año en cuestión de micromaceta , concretamente una planta que emerge de un dedal de un centímetro de diámetro. En Barrionuevo, 22, el preciosista patio de Inés y José Luis forma parte de una vivienda que respira arte y gusto por el detalle en cada rincón, tanto los espacios visitables como en los estrictamente privados. Sin embargo, el grupo de amigas que al cierre del patio había tomado el recinto decía algo muy importante de este patio: que no solo está cuidado, sino muy vivido y muy lejos de ser una casa-museo.

Y si no era cálido el ambiente, sí que estaba caldeado en el patio Aceite, 8, donde a Juan Antonio Espinosa un par de grupos de visitantes con muchos niños y adultos muy permisivos le había arruinado el humor. Con otras palabras: le habían dado la mañana. Y es que, aunque Juan Antonio ya no abre tantos espacios como en años pasados, el trabajo en el patio en concurso requiere un enorme esfuerzo. Hay que recordar también la fragilidad de las orzas convertidas en macetas, unos elementos que ya son sello de la casa.

Y vienen aún días más cálidos, un calor que convertirá el sonido del agua de las fuentes de los patios en todo un canto de ángeles. O si no, esperen a que el sol y la sed aprieten.

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