FUENTE: JACOBO CORUJEIRA. EL CONFIDENCIAL.COM

Puede que sea por la primavera o simplemente porque no nos hace falta una excusa demasiado grande para lanzarnos a la calle, pero lo cierto es que con la llegada del buen tiempo las fiestas empiezan a marcar en rojo el calendario por toda la geografía y los puestos ambulantes ya venden churros, chufas y altramuces. Si le ha tocado trabajar en Semana Santa puede aprovechar que su jefe no le ve para planear una escapada dentro de un mes y disfrutar del jolgorio.

El mes empezará como todos los años el uno de mayo, que es algo hasta la fecha inamovible. El día que todo el mundo celebra el trabajo durmiendo la siesta es también el arranque de un mes festivo que prolonga su arranque un día más si vive en Madrid gracias al levantamiento popular contra las tropas francesas el dos de mayo de 1808. Tras la sobredosis de patriotismo malasañero del año pasado (exceso que por otro lado no se pudo vivir en el barrio en el que ocurrió la revuelta popular), este 2009 se prevé más tranquilo. Y el quince de mayo, verbena: la pradera de San Isidro, patrón de la capital, se llenará de familias enteras de chulapos que beberán agua del manantial del santo (y otros líquidos), comerán cocido y aprovecharán para disfrutar de una buena tarde a la sombra de un árbol.

Si hay un lugar que da la bienvenida al visitante abriendo de par en par las puertas –literalmente- es Córdoba. Siempre diferentes, como los copos de nieve con los que comparten la pureza del color blanco, sus patios se muestran en el esplendor de la primavera con el fulgor de los geranios y el frescor verde de la madreselva. Ya sean los más populares o los de aire señorial, todos tienen algo en común: su capacidad para crear comunidades en torno a sus fuentes. Y como colofón, una visita al palacio de Viana, el museo del patio.

Sin salir de Andalucía, la tardía Semana Santa ha cuadrado la feria de Sevilla en la última semana del mes, que coincide con el puente del primero de mayo. La portada del Real de la Feria, inspirada este año en una caseta y en la plaza de la Maestranza, vivirá su alumbrao el 28 de abril y acogerá a los feriantes y a sus sufridos hígados hasta el tres de mayo. Las fiestas de primavera poblarán en realidad toda la geografía andaluza, de Sevilla a Córdoba y de El Puerto de Santa María a Antequera, en diferentes fechas durante el mes de mayo.

Flores bellas se ven en los patios cordobeses, pero en Girona la explosión vegetal es absoluta. Temps de flors se celebra en la ciudad catalana entre el 9 y el 17 de mayo, y acerca hasta ella montajes, composiciones y propuestas de arte floral que embellecen todo su barrio antiguo. Cientos de personas se implican engalanando patios y jardines en un evento que celebra este año su 54ª edición.

El tres de mayo la siempre bella Granada celebra el día de la Cruz, momento en el que sus estudiantes se lanzan a la calle, los turistas se multiplican y los propios granadinos se vuelven locos. Para ligar en Granada nada mejor que las Cruces, dicen los lugareños, y es que éste es el día de ponerse guapos, de sacar del armario el traje de los domingos y alternar con los vecinos y amigos.

Aunque para cruz la de Tenerife, que además es santa. La capital insular, Santa Cruz de Tenerife, celebra que el tres de mayo de 1492 el adelantado Alonso Fernández de Lugo llegó a las tierras que los guanches conocían como Añazo y plantó una cruz que da nombre a la ciudad. También otros municipios de la geografía chicharrera, como Los Realejos o Puerto de la Cruz, celebran sus fiestas fundacionales ese día.

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