JOSÉ ANTONIO NIETO, ALCALDE DE CÓRDOBA. 

Nieto: "La tutela de esta fiesta afectará los propietarios y habrá que compensarlo"

 

CARMEN LOZANO 03/12/2012

 

Orgulloso de ser alcalde de una ciudad que está a punto de acumular un título más de la Unesco gracias a su patrimonio, José Antonio Nieto se mantiene cauteloso ante la decisión de la Unesco, pasado mañana, de reconocer la Fiesta de los Patios Patrimonio Inmaterial de Humanidad, aunque las expectativas sean mucho más halagüeñas que las del anterior intento hace un año. Pase lo que pase, el alcalde ya tiene algunas ideas sobre el futuro de esta tradición cordobesa si finalmente se obtiene el título.

–¿Espera que a la tercera vaya la vencida?

–Hay buenas expectativas, pero todavía no está hecho. Parece que, por fin, se ha orientado bien la candidatura. Hay que agradecer al Ministerio de Cultura que los Patios sea el único elemento español que presenta España porque en el escenario de cambios que registra este año la convención de la Unesco nos ayuda mucho. El informe favorable del órgano subsidiario, un requisito imprescindible y casi definitivo hasta ahora, ya no lo es tanto, se abren nuevas posibilidades en base a las solicitudes globales. Confío en que salga, pero me gusta ser prudente, especialmente con estas cosas.

 

¿Qué supone para usted como alcalde y para la ciudad alcanzar este título?

–Supone cumplir un objetivo. Estamos buscando la excelencia, tenemos que asumir retos y transmitir a la sociedad la necesidad de ir avanzando. Para nosotros era muy importante encauzar bien este proyecto porque está en la base de la estrategia que queremos para la ciudad. Córdoba tiene que basar su desarrollo en un posicionamiento internacional potente. Esta ciudad puede ser una referencia en turismo patrimonial, cultural y de eventos y este reconocimiento es un espaldarazo a esa estrategia. Los Patios ya funcionan muy bien por sí solos, de hecho tenemos otra labor que hacer que es conseguir mantener el éxito y que este éxito no devalúe la calidad de la fiesta, porque ahora mismo el problema es cómo gestionamos esa avalancha de personas que viene a disfrutar de esta tradición. Este reconocimiento también es un apoyo a la dañada moral de la ciudad y un espaldarazo a un trabajo que llevan haciendo muchos años los propietarios de los patios, los grandes protagonistas de esta fiesta.

 

–Si no lo conseguimos, ¿volveremos a intentarlo?

–Creo que tendríamos que modificar la estrategia y buscar la promoción de los Patios por otra vía y no por este reconocimiento, pero espero que no tengamos que plantearnos ese otro escenario.

 

–Este título implica una responsabilidad. ¿En qué cree que debería cambiar la relación de las instituciones tanto local, como autonómica y estatal con la fiesta?

–Ya lo ha hecho. Uno de los requisitos en los que se ha trabajado más ha sido en consolidar y acreditar esa responsabilidad por parte de todas las administraciones. Ahora la fiesta está recogida en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía. Por otro lado, hay una obligación del Ayuntamiento de no explotar turísticamente la fiesta para no desvirtuar el sentido del reconocimiento. Una cosa es que ayude al desarrollo turístico y otra que se ordene y organice solo con ese objetivo. Nuestra obligación es seguir defendiendo la participación ciudadana en torno al evento, seguir protegiendo las raíces de esa fiesta. Eso es una responsabilidad que asumimos ya y que a partir del reconocimiento es una obligación.

 

–¿Han valorado que esta designación puede aumentar hasta un 30 por ciento las visitas? ¿Han previsto también un aumento en las ayudas a los propietarios de los recintos el próximo año?

–Algunos estudios plantean hasta un 80 por ciento más de visitas, y eso es inviable porque, entre otras cosas, la ciudad no tiene capacidad hotelera para eso. Tenemos que intentar no devaluar la fiesta con el exceso de visitas. Estamos viendo distintas soluciones y una de ellas es que la fiesta debe tener complementos externos a los patios que permitan absorber esa masa importante de personas sin presionar más la capacidad real que tienen los patios. También queremos hacer una promoción más fuerte de las visitas entre semana, establecer controles de acceso los fines de semana, algo complejo porque estamos hablando de espacios privados, y está claro que una de las cosas que tenemos que hacer es, entre comillas, profesionalizar de alguna manera. La responsabilidad de tutela y cuidado de esta fiesta va a afectar también a los propietarios, y eso tiene que compensarse. Probablemente tengamos que ir en una progresión de implicación y de colaboración pública con quien los protege.

 

–¿Son conscientes las autoridades de que el futuro de esta fiesta depende de los propietarios de los patios?

–Absolutamente. El futuro, el presente y el pasado. También creo que se ha ido incrementando el esfuerzo público en el apoyo que se les da a los propietarios, y ese esfuerzo mutuo nos ha permitido que Córdoba tenga un evento proyectable universalmente. En lo que no podemos caer es en la tentación de ser ventajistas por ninguna de las partes. Una de las cosas que más se ha valorado es que no tiene un caracter profesional, no es una empresa que explota los patios a cambio de dinero. Si lo devaluamos, si lo convertimos en algo económico, probablemente sea el principio del fin de la fiesta.

 

–Hay un tema muy espinoso que siempre sale a la palestra y tiene que ver con el hecho de que los beneficios de la Fiesta de los Patios recaen directamente en algunos sectores empresariales de la ciudad. ¿No parece un poco injusto que quien trabaja y cuida de esta fiesta sea quien menos reciba?

–Ese es un debate que no es exclusivo de la Fiesta de los Patios. El sector hostelero en Córdoba, si no quiere implicarse de una forma más activa en la financiación de los eventos, al menos debería ser consciente del favor que se le hace desde distintos ámbitos de la ciudad y agradecerlo de alguna forma. Lo que no puede es permanecer siempre al margen. Debería haber una actitud más activa, una implicación mayor por parte de este sector. Aquí está claro quién trabaja, quién se esfuerza, quién paga y quién se beneficia.

 

–¿Tendrán más competencia los colectivos de los patios en la celebración del concurso?

–Actualmente ya tienen mucha competencia e implicación. La crítica más importante llega siempre en torno a quién gana y quién debería haber ganado. Tenemos una gran calidad en todos los patios y se nos han hecho múltiples propuestas sobre esto, pero no todas pueden parecer justas. Siempre hay problemas, pero los propietarios están implicados en el proceso de principio a fin, lo que no significa que deje contentos a todos.

 

–Lo que sí parece claro es que los colectivos de los patios han jugado un papel muy importante en el posible éxito de la candidatura.

–Sin duda. Las dos asociaciones ha tenido un papel destacadísimo y una implicación enorme en este proyecto. La participación ciudadana también ha sido muy importante y muy valorada. Este reconocimiento nos traslada más responsabilidad y, probablemente, nos limite en el margen de maniobra que tenemos porque hay una serie de pautas que habrá que cumplir, pero ha sido nuestra decisión y la asumiremos. Tenemos que proteger y mantener los Patios desde el punto de vista físico, del recinto. Por otro lado, la fiesta tiene que tener un nivel de protección y de calidad mayor y una promoción exterior también mayor. Asumimos que tenemos que innovar y buscar complementos a la oferta de los Patios.

 

Idiomas