La Unesco subraya la labor de vecinos y colaboradores en la inscripción de la fiesta cordobesa, por lo que sorprendió que los representantes de los colectivos no tomaran la palabra en los agradecimientos ante el comité

FUENTE: ALVARO JIMENA. DIARIO CÓRDOBA. 07/12/2012

 

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Miguel Angel Roldán tiende la mano a Leonor Camorra ante Rafael Navas y Elisa de Cabo. Foto:ALVARO JIMENA

 

El comité de la Unesco aprobó ayer sin modificar ni una sola coma el borrador de decisión propuesto por el órgano subsidiario para inscribir la Fiesta de los Patios en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. En este texto, dividido en cinco puntos en los que se responde a los criterios exigidos, hay un concepto que destaca sobre todos los demás: comunidad. Una palabra que, entendida según la segunda acepción de la Real Academia de la Lengua –"conjunto de personas de un pueblo, región o nación"–, también tiene un lugar fundamental en la definición que la Unesco da de patrimonio inmaterial y que hace referencia a las prácticas, las representaciones, las expresiones, los conocimientos y el saber hacer transmitidos "de generación en generación en el seno de una comunidad".

Esta es la razón por la que desde el Ministerio de Cultura se insistió tanto en que una representación de las asociaciones ligadas a la Fiesta de los Patios estuviera presente en París. Y por eso mismo ayer fue una sorpresa que ni Leonor Camorra ni Miguel Angel Roldán tomaran la palabra para dar las gracias al comité por el nombramiento.

Durante los tres días en los que el comité de la Unesco ha examinado candidaturas, la mayoría de las delegaciones con representantes de sus comunidades han seguido el mismo procedimiento para agradecer su inscripción. Como tenían a su disposición dos minutos, uno era utilizado por el representante político del país candidato y el otro por un miembro de la comunidad. Así lo hicieron, por ejemplo, la candidatura mexicana el martes –varios indígenas hablaron en lengua totonaca– y los representantes de Venezuela el miércoles, cuando uno de los líderes de los diablos danzantes del Corpus Christi se dirigió emocionado al comité antes de que se iniciara una pequeña demostración.

La representación a pequeña escala de la tradición inscrita fue otra de las posibilidades por las que optaron muchos países en el turno de agradecimientos. Como hubiera sido un poco complicado llenar de macetas las paredes de la sala de la sede de la Unesco, la mejor opción para los agradecimientos de la candidatura española hubiera sido la anterior.

Sin embargo, fue la subdirectora de Patrimonio Histórico, Elisa de Cabo, la que utilizó el primer minuto para dar las gracias desde el Ministerio de Cultura y el primer teniente de alcalde cordobés, Rafael Navas, el que tomó la palabra a continuación. Navas agradeció la inscripción en la lista en nombre del alcalde, José Antonio Nieto, y mencionó el nombre de los representantes de las asociaciones que le acompañaban. También invitó a todos los presentes a visitar Córdoba, al mismo tiempo que se proyectaban fotos de los patios. Esto provocó la reacción del presidente del comité, el granadino Arley Gill, que dijo que Córdoba iba a hacerse "más famosa que Madrid y Barcelona".

Miguel Angel Roldán, presidente de la Asociación Amigos de los Patios de Córdoba, y Leonor Camorra, presidenta de la Asociación Claveles y Gitanillas, mostraron su alegría desde que se adoptó la decisión, pero también su alivio por la aprobación de una candidatura que ha pasado por tantas vicisitudes. Tampoco dieron importancia al no haber intervenido ante el comité y, además, tuvieron que pasar el resto de la mañana pegados al teléfono haciendo declaraciones a los medios de comunicación.

En lo que sí insistió Leonor Camorra es en que se trata de un reconocimiento para "salvaguardar la fiesta de los patios" y pidió una mayor colaboración de las instituciones en ese sentido. Ese es, precisamente, el principal objetivo de la Convención de la Unesco del 2003 sobre el patrimonio cultural inmaterial. No obstante, y como se pudo comprobar ayer en el caso de los patios, la atención mediática se centra en la Lista Representativa, que, además, tiene entre sus objetivos "asegurar una mayor visibilidad" del patrimonio inmaterial y "concienciar acerca de su importancia". Pero eso no significa necesariamente fomentar el turismo. En esta edición, las candidaturas belga y griega han tenido dificultades por no explicar bien cómo iban a controlar la mayor afluencia de turistas y por poner demasiado acento en las expectativas comerciales.

Y es que, según la Unesco, se produce una "sobreexplotación" del patrimonio inmaterial cuando los beneficios generados por el turismo se convierten en objetivos en sí mismos y "actúan en detrimento de su práctica en un contexto comunitario". Un riesgo al que tendrá que enfrentarse la Fiesta de los Patios tras haberse convertido oficialmente en Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad.

 

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